El Plan de Negocios

El Plan de Negocios
Pasos para escribir un plan de negocios para comenzar una empresa

Sunday, December 5, 2010

Las Sociedades de Pesadilla

María y Juanita, muy buenas amigas, las cuales se conocen de mucho tiempo y tal vez hasta han trabajado en el mismo lugar, un día platicando expresan su deseo de tener su propio negocio y hasta coinciden en que les gustaría poner un restaurante o tal vez un salón de belleza. Una de ellas sugieren que lo hagan juntas, ya que se pueden complementar, una va a cocinar y la otra atenderá a los clientes y de las ganancias que quede se van a repartir la mitad cada una, luego empiezan a soñar en cómo lo van a decorar y qué es lo que van a hacer, claro, también surgen varias preguntas, en dónde vamos a poner el negocio y con qué dinero. Una de ellas tienes un poco de ahorros, la otra cree que puede conseguir dinero prestado de algunos amigos y familiares, además conoce alguien que tiene un restaurante y le va a preguntar que tienen que hacer, de hecho comentan "qué tanto vamos a necesitar de dinero, tal vez un par de meses de renta, algo de dinero para comprar la comida y estamos listas para comenzar".

Luego con muchos sacrificios y aprendiendo en el camino comienzan su negocio, descubren que necesitaban mucho más dinero de lo que ellas pensaban, pero continúan adquiriendo más préstamos. Luego, empiezan a tener algunas diferencias de cómo se deben hacer las cosas, pero siguen adelante, una de ellas siente que están gastando mucho, la otra que lo que hace ella es más importante y tal vez hasta pesado, luego la familia de cada una de ellas les “aconseja” lo que deben hacer, lo cual a veces crea conflicto entre las socias.

A veces tienen pequeñas discusiones en otras ocasiones se aguantan y no dicen nada, sólo dejan que las cosas continúen. Luego una de ellas trae a una sobrina a trabajar para que les ayude, y a la otra socia no le parece como trabaja la sobrina y le llama la atención, y empieza a ver más problemas, ahora se mete la familia, las dos sienten que la otra es injusta. Un día debido a la presión de los pagos, las pocas ventas, los comentarios de la familia y el estrés que todo esto ocasiona, hace que ellas exploten, lo cual origina que discutan y terminen peleándose por el negocio y finalmente lo pierden.


Aunque esta historia está basada en diferentes casos reales, representa una verdad que se presenta muy a menudo en las sociedades. Hay muchas razones por las que los socios pueden entrar en conflicto, entre las que tenemos: Dinero, poder, respeto, codicia, estilo de dirigir, la familia, filosofía, personalidades, entre otras.


El establecer una sociedad para comenzar un negocio es una situación delicada y que normalmente no se le da la importancia debida.

Mucha gente piensa o a veces quiere pensar que todo va a estar bien, que no hay problemas, que se están entendiendo bien y que todo está bien. A veces uno de los socios no quiere escuchar y darse cuenta que hay diferencias importantes, que cuando se establezca el negocio podrían causar grandes conflictos, sólo quieren ver todo el dinero que van a ganar, hasta comentan que los problemas que al comienzo tienen se van a resolver en el futuro, por sí solos.

Las sociedades son como el matrimonio, a veces uno no conoce a su pareja hasta que se casa y a veces resulta que todo sale mejor de lo que pensaban, pero también, que no era lo que ellos se imaginaban, y los detalles empiezan a acumularse hasta que un día el estrés y los problemas hacen que las personas exploten y se digan cosas que luego se arrepienten.


Bien, para evitar caer en esta situación se recomienda que antes de hacer cualquier inversión, todas las personas involucradas en formar parte de la sociedad, se reunan varias veces y platiquen de diferentes temas, tales como: sus valores; filosofía con respecto a los empleados, a los clientes, a los impuestos; cuáles son los sueños de cada individuo; qué esperan del negocio cada uno; qué esperan de los otros socios; cuáles son sus pensamientos con respecto a involucrar a otros familiares; cuáles van a ser las responsabilidades y obligaciones de cada uno; qué van a aportar al negocio cada uno, tal vez sea dinero, conocimientos, cartera de clientes o proveedores, tiempo y mano de obra, etc.

También deberían hablar de lo que están dispuesto a sacrificar y qué no están dispuestos a sacrificar por el negocio y su compromiso, en tiempo que van a dar para el negocio. Todo esto va a servir para conocer mejor a su futuro socio y decidir si es o no alguien con quien quieren entrar en sociedad y arriesgar dinero, relaciones, familia y tiempo.

Este ejercicio es muy importante. Los futuros socios deben tomar tiempo para conocerse y sobre todo ir escribiendo aquellos acuerdos, compromisos y responsabilidades que va a tener cada uno. Este punto es muy importante y repito, se deben ESCRIBIR los acuerdos. Esto no significa en ningún momento falta de confianza, esto sólo es hacer bien las cosas, así son los negocios.

Toda esta información y acuerdos, es parte de lo que va a contener el contrato entre socios.

Recuerde, que si está escrito y firmado por ambas partes no se va a prestar a malos entendidos u olvidos por ninguno de los socios y en muchas ocasiones va a hacer que la gente piense dos veces si quieren entrar en sociedad con la otra persona.


Este tipo de acuerdos o contratos entre socios SE DEBE hacer en todos los casos sin importar si se trata de los mejores amigos, si es entre hermanos, padre e hijo, etc. “Las palabras se las lleva el viento, lo escrito ahí se queda”.


(La siguiente semana: Segunda parte)